Alquiler de vivienda habitual
El contrato de alquiler de una vivienda habitual ha sido las fórmulas más utilizadas en los últimos tiempos para dar salida al ‘stock’ de pisos sin vender. Se trata de la opción de alquiler más rentable a largo plazo. Éstas son sus ventajas e inconvenientes:
- Ingresos
estables todo el año. Hasta que entre en vigor la reforma fiscal
de la vivienda ofrece ventajas como una rebaja del 60% en la
declaración e incluso un 100% si el piso se alquila a menores de 30 años.
- Demanda
alta. Pese
a que en España la cultura de la propiedad está muy arraigada, el alquiler
forma parte de un 20% de las operaciones inmobiliarias.
- Seguridad
jurídica. Pese
a que en el contrato de alquiler de una vivienda habitual puedes
encontrarte con impagos o con un inquilino moroso, el asesoramiento del
agente inmobiliario te puede ayudar en el objetivo de garantizar la renta.
- Cancelar el alquiler. En caso de que quieras dejar de alquilar tu piso, deberás esperar cuatro años, a no ser que justifiques que tu o un familiar de primer grado necesite la vivienda.
Alquiler de vivienda temporal
Esta fórmula de arrendamiento es la que menos se utiliza, ya que está
destinada a las viviendas no habituales. Supone una alternativa para el
propietario que abandona el inmueble durante un periodo concreto de tiempo.
- Flexibilidad. A diferencia del contrato de
alquiler de la vivienda habitual, como propietario puedes recuperar
el uso del piso o casa en cualquier momento.
- Rentabilidad. Ante las dificultades previas
para vender un piso, la opción del alquiler temporal puede suponer un paso
previo antes de traspasarlo. Mientras no se vende, obtienes un
rendimiento.
- Incentivos
fiscales. En
los contratos temporales, no existe ningún tipo de beneficio fiscal, ya
que el alquiler es una actividad que se realiza durante un periodo tiempo
determinado.
Alquiler turístico
Es la modalidad más polémica de las tres, pero la que genera más
rentabilidad. Su demanda resulta más variable, ya que depende de la evolución
del turismo.
- Normativa
y legalidad. El
punto débil de los contratos de alquiler turístico se encuentra en la
falta de una normativa concreta y de las irregularidades que permite.
- Limitación
alquiler. La
fórmula del alquiler turístico está limitada a un contrato de pocos
días. De esta forma, aunque los beneficios son más elevados, los
riesgos de la operación también.
- Actividad
económica. Es la
principal diferencia respecto al alquiler temporal y al habitual. Como
propietario de una vivienda turística, estás ejerciendo una actividad
económica y empresario. Por eso, debes darte de alta como autónomo.
Fuente. Api bcn.
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