viernes, 18 de julio de 2014

Un Agente Propiedad Inmobiliaria montoreño pone en marcha un sistema de intercambio de viviendas

El Trueque como último recurso. 





La crisis económica, ya se sabe, fue, primero inmobiliaria, provocando en el sector una caída importante de las ventas de viviendas, creando una situación complicada para esta actividad económica. Y es que, ni siquiera el desplome de los precios de la vivienda, es un motivo de peso para incentivar la compra y venta de inmuebles, ya que, aún los precios siguen siendo inaccesibles para muchas personas.
¿Hay soluciones? Pues sí. El trueque inmobiliario. A priori, nada nuevo en otros ámbitos económicos. Se trata de un sistema de intercambio que ya se usaba en la Edad Media y que, ahora, debido al desesperante descenso inmobiliario, ha comenzado a ser recuperado por Agustín León Calero, Agente de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Montoro.
Se permuta un inmueble por otro, porque, «seguro que encontramos a alguien que ofrece lo que otra persona está buscando», apunta Calero. No faltan motivos para optar por esta técnica comercial, «personales, laborales o simplemente por cuestión de espacio». En muchas ocasiones, continúa el API montoreño, «hay ciudadanos que deciden la venta de sus inmuebles para adquirir otro más acorde a sus necesidades actuales: familias monoparentales, singles, discapacitados o que buscan otra vivienda más funcional».
Imagínese. Usted tiene una finca rústica en Montoro y desea cambiarla por un piso en Córdoba. O su apartamento en la playa por una casa en el pueblo. Son miles de posibilidades, «y la cuestión es satisfacer las nuevas necesidades de nuestros clientes».
¿Cuáles son los procedimientos? En primer lugar, el cliente plantea la necesidad de venta de su inmueble, explicando qué necesita y busca.Si tiene el perfil de cliente de trueque, se pone en marcha todo el proceso. «Si busca liquidez o venta, seguiremos con el cauce normal de venta», admite Calero. Así, una vez decidido lo que busca, se hace una consulta en las bases de datos de la API para cruzarlos con los posibles ofertantes.
Si alguien tiene una casa en la ciudad y busca un apartamento en Torremolinos, o viceversa, se coteja. «Hemos encontrado las medias naranjas». Tras un análisis exhaustivo de ambos inmuebles y un estudio pormenorizado de valoración equitativa «se efectuaría el trueque mediante un contrato de permuta». Y siempre, teniendo en cuenta posibles desfases de valor «que se evitaría o negociaría para compensar y acercar posturas», dice Agustín León.

Y es que, continúa este hombre, ante las dificultades de financiación y venta de los inmuebles, el trueque «se va a convertir en una nueva fórmula inmobiliaria clave para satisfacer las necesidades de varias partes, antes, atascadas».

Día 17/07/2014 - 19.48h

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